Área de Conservación del Ngorongoro
Cráter del Ngorongoro – el lugar con mayor concentración de animales de África
Según estimaciones de la UNESCO, el Área de Conservación del Ngorongoro alberga aproximadamente 25.000 grandes mamíferos. Acá se pueden ver los Cinco Grandes: elefantes, rinocerontes, leones, leopardos y búfalos, junto con otros animales africanos conocidos, como hipopótamos, cebras, antílopes, servales y facóqueros.
La mayoría vive en un área compacta de 260 km². Durante un safari, aparecen nuevos animales cada 10-15 minutos de recorrido. Esta es una de las razones por las que Ngorongoro figura como Patrimonio Mundial de la UNESCO.
Ngorongoro también es uno de los destinos más interesantes de Tanzania para los observadores de aves. ¡Acá pueden registrarse más de 600 especies!
¿Dónde se encuentra el Cráter del Ngorongoro?
El Área de Conservación del Ngorongoro se encuentra en el norte de Tanzania. Limita con Serengeti al oeste y con el Lago Manyara al sur. La ciudad de Arusha, principal centro turístico de Tanzania, está a 190 km; el trayecto en auto lleva unas 4 horas.
El Aeropuerto Internacional Kilimanjaro (JRO), por donde ingresan a Tanzania la mayoría de los viajeros, está a 250 km.
Los viajeros suelen visitar el Parque Nacional Tarangire antes de seguir hacia Ngorongoro. Tarangire está más cerca de Arusha, por lo que resulta práctico visitarlo de camino a Ngorongoro. Después de un safari en Ngorongoro, se puede continuar hacia el famoso Parque Nacional Serengeti. El trayecto lleva unas 3 horas, lo que permite llegar al hotel al atardecer y descansar antes de empezar el safari al día siguiente.
Cráter del Ngorongoro – parte del Área de Conservación
Al planificar tu viaje, es importante recordar que el Área de Conservación del Ngorongoro y el Cráter del Ngorongoro no son lo mismo. La superficie total del Área de Conservación del Ngorongoro es de 8.292 km². Es unas 6 veces el tamaño de Los Ángeles y más de 5 veces el de Londres.
El Cráter del Ngorongoro es la principal atracción del Área de Conservación. Se lo llama "cráter" por su origen volcánico. En otro tiempo hubo allí un volcán enorme, cuyas paredes remanentes formaron la Caldera del Ngorongoro. A diferencia de un mito bastante extendido, los animales salvajes pueden salir de sus límites, aunque rara vez lo hacen porque el cráter reúne todo lo necesario para que vivan allí.
La superficie del cráter es de apenas 260 km². Si tenés 1 día de safari previsto en Ngorongoro, vas a pasar la mayor parte del tiempo allí.
Además del cráter, el Área de Conservación del Ngorongoro cuenta con varias otras atracciones, como el Lago Ndutu, la Garganta de Olduvai y los cráteres Empakai y Olmoti.
Animales en el Cráter del Ngorongoro, Tanzania
En un safari por el Cráter del Ngorongoro, se puede ver la mayoría de los animales más emblemáticos de Tanzania. Muchos no salen de los límites del cráter, y miles de mamíferos habitan esta pequeña superficie al mismo tiempo. En 1 día es posible observar prácticamente a todos los principales habitantes de la sabana.
La estimación de grandes mamíferos en el Cráter del Ngorongoro en 2020 se basó en una investigación realizada por un equipo de científicos que incluyó a Patricia D. Moehlman y Joseph O. Ogutu. Su estudio, titulado "Long-term historical and projected herbivore population dynamics in Ngorongoro Crater, Tanzania," presenta estimaciones detalladas sobre las poblaciones de fauna del cráter:
- Elefantes - 300
- Leones - 55
- Rinocerontes negros - >30
- Hienas manchadas - 6.000
- Búfalos - 4.000
- Cebras - 4.000
- Ñus - 10.000
- Elands - > 70
- Gacelas de Thomson - 1.500
El conteo no incluye mamíferos pequeños como servales, caracales, facóqueros y zorros. El equipo de investigación estima que el número total de mamíferos en Ngorongoro ronda los 25.000. Esta cifra no es constante, ya que los animales entran y salen del cráter de forma periódica.
Los Cinco Grandes en el Cráter del Ngorongoro
Según Philip Briggs, autor de la reconocida guía Bradt sobre países africanos, Ngorongoro es el mejor lugar de África para observar a los Cinco Grandes. Tiene la mayor densidad de elefantes, leones y búfalos del continente. La posibilidad de ver a los miembros más esquivos de los Cinco Grandes, rinocerontes y leopardos, también es más alta en Ngorongoro que en cualquier otro parque nacional, aunque los encuentros no ocurren en cada safari. Estos animales son, en general, poco frecuentes.
Agnes, experta en safaris de Altezza Travel, visita todos los parques del norte de Tanzania varias veces al año. Sus viajes de 2023 y 2024 confirman la opinión de Briggs: en 1 día en Ngorongoro, es probable ver a los Cinco Grandes. Solo los rinocerontes son relativamente esquivos, ya que prefieren mantenerse lejos de los caminos usados por los viajeros.
Agnes también señala que, a diferencia de Tarangire y Serengeti, los elefantes en Ngorongoro suelen verse solos. También se observan manadas, pero no en cantidades tan grandes como en los parques nacionales vecinos.
¿Cómo llegaron los animales al Cráter del Ngorongoro?
Los animales migraron de forma natural hacia el Cráter del Ngorongoro durante miles de años, atraídos por su entorno fértil, sus abundantes fuentes de agua y su rica vegetación. Este ecosistema singular, formado después de una erupción volcánica hace 2-3 millones de años, creó un refugio seguro, con alimento suficiente y protección frente a amenazas externas. Eso permitió que distintas especies prosperaran aquí.
A diferencia de una idea bastante común, los animales pueden entrar y salir del Cráter del Ngorongoro. Las paredes empinadas funcionan como un límite, pero no impiden por completo el movimiento. La fauna migra ocasionalmente hacia adentro y hacia afuera en busca de alimento, agua o nuevos territorios.
¿Cuál es la mejor época para visitar el Cráter del Ngorongoro?
A mediados de enero, las lluvias estacionales dejan pastos verdes en toda el Área de Conservación. El clima es caluroso y despejado. Los herbívoros, elefantes, búfalos, cebras y antílopes, pastan por toda el área, y se los ve casi de inmediato al descender al suelo del cráter.
Depredadores como leones y leopardos están más activos durante la mañana y al atardecer, y descansan entre los pastos altos durante el día. Suelen verse cerca de los caminos de safari, sin temor a los vehículos.
Si te interesa la observación de aves, los meses de verano son los mejores para verlas. En esta época llegan a Tanzania las aves migratorias, y la diversidad de especies alcanza su punto máximo.
Enero es uno de los meses más populares para hacer safaris en Ngorongoro, así que conviene prepararse para encontrar muchos otros visitantes en el cráter.
Febrero es el mes más cálido en Tanzania. En el Cráter del Ngorongoro, las temperaturas diurnas llegan a 26°C.
En 1 solo día de safari en Ngorongoro, se pueden ver casi todos los animales africanos más conocidos: elefantes, cebras, búfalos, leones y leopardos, además de antílopes y avestruces. En el sector sudeste del cráter hay una gran colonia de hipopótamos. Esta zona de fauna ofrece la mayor posibilidad de ver al animal más raro de África: el rinoceronte negro.
Como la superficie del cráter es pequeña, los encuentros con animales ocurren aproximadamente cada 15-20 minutos. Es una frecuencia de avistajes más alta que en cualquier otro parque nacional de África.
Febrero es un mes popular para safaris en Ngorongoro. A comienzos y mediados de mes, esperá más viajeros. Hacia fines de febrero, la cantidad de visitantes empieza a disminuir.
En marzo, el clima en Ngorongoro es agradablemente cálido. Es un mes de transición entre la temporada seca y la temporada de lluvias. Hacia mediados de mes, la cantidad de vehículos turísticos disminuye de forma notable y los lodges aplican descuentos de temporada. Recomendamos marzo para viajeros que prefieren unas vacaciones más pausadas y con mayor sensación de aislamiento.
Búfalos, elefantes, cebras, leones, leopardos y otros grandes mamíferos se encuentran por todo el cráter. Además, en un safari en Ngorongoro se pueden ver casi todos los tipos de antílopes africanos, desde grandes elands hasta diminutos dik-diks.
Abril se considera el mes más lluvioso en Tanzania, aunque a veces hay días soleados y secos. El Cráter del Ngorongoro vuelve a cubrirse de pasto espeso, y el paisaje cambia sus tonos amarillos y secos por verdes frescos. Las fuentes de agua abundan en toda el área, y los animales se dispersan por todo el cráter. Debido a su tamaño relativamente pequeño, es posible encontrar elefantes, antílopes, leones, cebras y otros grandes mamíferos cada 15-20 minutos de recorrido.
En esta época, los hoteles sobre el borde del cráter tienen sus precios más bajos y menos huéspedes; durante el día, quizás veas apenas unos pocos vehículos de safari. El costo del alojamiento suele ser entre 1,5 y 2 veces menor que en febrero o agosto.
En mayo continúa la temporada de lluvias en el Área de Conservación del Ngorongoro. Suele llover todos los días, aunque a veces hay jornadas completamente secas. La sabana queda cubierta de vegetación densa, lo que dificulta ver habitantes más pequeños como mangostas, servales, caracales y facóqueros. Los grandes herbívoros, elefantes, búfalos, antílopes y cebras, aprovechan la abundancia de pasto y se desplazan sin apuro por el cráter. De vez en cuando, puede aparecer el mamífero africano más raro: el rinoceronte negro.
Depredadores como leones y leopardos también están presentes en la zona de fauna. Son más activos por la mañana y al atardecer, y prefieren descansar durante el día. En el sector sudeste del cráter vive una gran colonia de hipopótamos. Pasan la mayor parte del tiempo en el agua y salen a la orilla al atardecer para pastar. A veces, dejan el agua brevemente durante el día.
La zona boscosa del borde del cráter alberga muchas aves. Una de las más llamativas es el turaco de Schalow. Para verlo mejor, usá los binoculares disponibles en cada vehículo de safari de Altezza Travel.
Como en abril, hay pocos viajeros en el cráter y los precios de los lodges están en su punto más bajo del año.
A mediados de junio, la temporada seca vuelve a Ngorongoro. A diferencia de enero y febrero, los meses de invierno en Tanzania son más frescos. Las temperaturas nocturnas pueden bajar a 5-6°C. Asegurate de llevar una campera polar y un rompevientos liviano para el safari; las salidas en el cráter comienzan temprano por la mañana y puede hacer frío. Podés encontrar una lista completa de qué llevar en la 'Lista de equipaje para safari' en nuestro sitio web.
Las temperaturas diurnas son agradables, sin calor excesivo, y todavía hay pocos viajeros en el cráter. A comienzos de junio aparecen los últimos descuentos de temporada en hoteles, lo que permite hacer un safari a menor costo que en julio. Nuestra experta en safaris Agnes considera que, al igual que principios de marzo, junio es un momento ideal para un safari en Ngorongoro.
En este mes se pueden ver todos los habitantes más conocidos de la sabana africana: elefantes, búfalos, cebras, antílopes y, en el sector sudeste de Ngorongoro, cerca de los manantiales Ngoitokitok, hipopótamos. También se observan depredadores como leones, leopardos y hienas.
En julio continúa la temporada seca en Tanzania. Las temperaturas nocturnas en el borde del cráter pueden bajar a 4-6°C, así que no te olvides de llevar una campera polar y un rompevientos liviano. Los safaris en el cráter comienzan a las 6:30-7:00, y puede hacer frío si no estás bien abrigado. Durante el día, las temperaturas suben a 25-30°C. El clima es seco y soleado, y vuelve a haber muchos vehículos de safari en la zona.
Los grandes mamíferos, cebras, antílopes, búfalos, leones y elefantes, están por todas partes en el cráter. Es raro manejar 15-20 minutos en Ngorongoro sin ver animales. Están acostumbrados a los vehículos y no huyen.
La fauna de Ngorongoro quizá sea la más abundante de África, y julio es uno de los mejores momentos para conocerla. El pasto se seca, lo que facilita ver a los habitantes más pequeños de la sabana: servales, caracales y zorros orejudos. También se observan con frecuencia avestruces y chacales. En Ngorongoro se pueden ver casi todos los antílopes africanos: impalas, diminutos dik-diks, duikers y elands. Por último, también habitan aquí los más raros de la sabana: los rinocerontes negros. En ningún otro lugar vas a ver tantos animales en una sola salida de safari.
Es importante recordar que el viaje no debe causar molestias a la fauna local. Por favor, respetá las reglas de los parques nacionales de Tanzania.
Agosto es uno de los meses más secos del año. Casi no llueve, y el clima es soleado y agradable todos los días. Sin embargo, por la noche y temprano por la mañana hace fresco, con temperaturas que bajan a 5-7°C en los lodges del borde del cráter. Llevá una campera liviana y un buzo polar.
Al descender al cráter, vas a quedar rodeado por miles de animales salvajes. En Ngorongoro se pueden ver los Cinco Grandes, leones, leopardos, búfalos, elefantes y rinocerontes, además de otros habitantes de la sabana: antílopes, cebras e hipopótamos. Este mes también es excelente para observar a los pequeños habitantes de la sabana. El pasto se seca, lo que facilita ver facóqueros, mangostas, servales y caracales.
Conviene prepararse para encontrar muchos otros viajeros en Ngorongoro durante agosto. A veces, 4-5 vehículos se reúnen cerca de un grupo de animales. Si preferís una visita más tranquila, considerá meses con menos afluencia, como marzo, junio y octubre.
En septiembre continúa la temporada seca en Ngorongoro. Como en agosto, conviene prepararse para encontrar muchos otros visitantes.
Los animales tienden a quedarse cerca de la fuente de agua del Lago Magadi, aunque muchos también se ven en rincones alejados de la reserva. En un safari en Ngorongoro, vas a encontrar a todos los habitantes famosos de la sabana africana: elefantes, leones, búfalos, hipopótamos, antílopes y cebras. También es uno de los pocos lugares de África donde vive el raro rinoceronte negro. Suelen mantenerse lejos de los caminos de safari, por lo que no siempre es posible verlos.
Septiembre marca el punto alto de la temporada seca. Hay poco pasto en la reserva, lo que facilita observar a los pequeños habitantes de la sabana: mangostas, servales, caracales y facóqueros.
Octubre es un mes de transición entre la temporada seca de invierno y las lluvias de otoño. Es un momento excelente para un safari en Ngorongoro. El clima es agradablemente soleado y hay bastante menos visitantes en la reserva que en agosto o septiembre. Ocasionalmente, puede llover.
Como en otros meses, los animales están por todas partes en Ngorongoro. Vas a encontrar grandes mamíferos de la sabana, leones, búfalos, cebras, antílopes y elefantes. También se pueden ver hipopótamos en el Lago Magadi, un lago alcalino poco profundo en el centro del cráter. Los viajeros también podrán observar habitantes menos conocidos de la sabana, como caracales, servales, facóqueros y otros.
En noviembre comienza la temporada cálida de lluvias en Tanzania. La cantidad de visitantes en el cráter disminuye, y los hoteles empiezan a aplicar descuentos de temporada. Este mes es ideal para quienes quieren visitar una de las zonas de fauna más famosas de África con mayor tranquilidad. Es muy probable que haya apenas unas pocas decenas de vehículos en toda el área, lo que permite observar a los animales sin la distracción de otros visitantes.
Con las lluvias, aparecen fuentes de agua temporales en Ngorongoro. Se distribuyen por toda la reserva, y elefantes, leones, antílopes, avestruces y cebras pueden verse casi en cualquier lugar. En el sector sudeste de Ngorongoro hay una gran colonia de hipopótamos.
Los pequeños habitantes de la sabana, servales, caracales y facóqueros, pueden ser difíciles de detectar por el rápido crecimiento del pasto tras las lluvias.
Por el clima ecuatorial, las mañanas y las tardes de diciembre son bastante más cálidas que entre junio y septiembre. El tiempo puede ser cambiante, pero las lluvias en el cráter no van a impedir tu safari. Desde nuestros Land Cruisers, se puede observar la fauna con comodidad en cualquier clima.
Al despertar en un hotel sobre el borde del cráter, tendrás una hermosa vista de la sabana africana antes de descender. Los encuentros con animales en Ngorongoro ocurren con mucha más frecuencia que en otros parques nacionales de Tanzania. En apenas 1 día, se pueden ver todos los grandes mamíferos: elefantes, cebras, antílopes y búfalos. Los pequeños habitantes de la sabana, chacales, zorros y duikers, pueden ser difíciles de detectar por el pasto alto, aunque a menudo salen al camino. Todos los animales están acostumbrados a los vehículos y permiten una observación cercana.
El final de diciembre es uno de los períodos más populares para hacer safaris. Si pensás viajar en esa época, recomendamos reservar tu viaje con 4-6 meses de anticipación.
¿Cuánto cuesta un safari en Ngorongoro?
La visita al Área de Conservación del Ngorongoro está incluida en la mayoría de los paquetes de safari por el norte de Tanzania. El costo de este tipo de safari depende de varios factores: la temporada, la selección de hoteles y la cantidad de viajeros.
En promedio, un safari en Ngorongoro cuesta entre USD 500 y 900 por persona por día. También hay opciones de viaje de lujo, con estadías en hoteles de alta gama, que pueden costar varios miles de dólares por día.
¿Qué ver en el Área de Conservación del Ngorongoro?
Además de la atracción principal, el cráter con su fauna, el Área de Conservación del Ngorongoro tiene varios otros lugares interesantes. Recomendamos reservar 1 día extra para visitarlos.
Garganta de Olduvai y campamento de los Leakey
La Garganta de Olduvai es un sitio de excavación donde los reconocidos antropólogos Mary y Louis Leakey encontraron restos de humanos antiguos de hace 1,5-2 millones de años. Hoy funciona allí el Museo de la Garganta de Olduvai, con réplicas exactas de herramientas antiguas y otros artefactos hallados durante las excavaciones. También hay un café donde los viajeros pueden descansar y disfrutar la vista de la Garganta de Olduvai.
Cráter Empakai
Empakai, otro antiguo cráter volcánico, se encuentra al norte del cráter "principal" de Ngorongoro. Es uno de los pocos lugares de la reserva donde está permitido hacer caminatas. Las normas exigen que todos los visitantes estén acompañados por un ranger armado. En el centro del cráter se encuentra el Lago Empakai, donde pueden verse flamencos de noviembre a mayo.
Cráter Olmoti
Olmoti es otro destino popular para hacer caminatas en las tierras altas de Ngorongoro. Incluso en temporada seca, rara vez hay otros visitantes. Esta caminata es ideal para viajeros que quieren disfrutar la naturaleza de Tanzania lejos de los numerosos vehículos de safari.
Roca Nasera
Junto con la Garganta de Olduvai, la Roca Nasera es un sitio arqueológico importante. La roca mide unos 50 metros de altura y se eleva sobre la sabana como un edificio de 16 pisos. Aquí se encontraron herramientas primitivas de piedra, como hachas, hojas y martillos, usadas por los primeros humanos hace unos 300.000 años. A partir de estos hallazgos, los científicos reconstruyen el proceso de desarrollo evolutivo humano.
¿Cuántos días necesitás para un safari en el Cráter del Ngorongoro?
Para explorar la principal atracción de Ngorongoro, el cráter y su fauna, 1 día es suficiente. Por la tarde, llegarás a un hotel en el borde del cráter para descansar. El safari comienza temprano por la mañana y termina alrededor de las 14:00-15:00. A esa hora, un guía de safari de Altezza Travel te llevará a un lodge.
Opinión experta
La mayoría de los visitantes de Ngorongoro pasa solo 1 día en el suelo del cráter, pero Agnes, experta de Altezza Travel, considera que ese tiempo permite apenas una primera aproximación a su fauna y a sus áreas principales. Recomienda extender la visita a 2 o 3 días si el tiempo y el presupuesto lo permiten, para observar distintos comportamientos animales, ver especies que quizá no aparecieron el primer día y conocer mejor las aves de Ngorongoro.
El segundo día, el safari puede ser muy distinto: los rinocerontes podrían acercarse más a los caminos, los leones moverse hacia escenarios más fotogénicos y los hipopótamos salir a la orilla para una observación más cercana. Siempre que sea posible, planificar una visita de 2 a 3 días permite comprender la dinámica del cráter con más profundidad que en una sola jornada.
Podés visitar la Garganta de Olduvai el mismo día, de camino desde Ngorongoro hacia Serengeti.
Las tierras altas de Ngorongoro tienen muchos lugares interesantes además del cráter principal. Si querés visitar los cráteres Olmoti y Empakai además del cráter principal, necesitás sumar 1 día más a tu safari en Ngorongoro.
Pistas de aterrizaje en Ngorongoro
Viajar de Arusha a Ngorongoro en auto suele llevar unas 4 horas. Otra alternativa es llegar al Cráter del Ngorongoro en avión en menos de 1 hora, con una vista aérea muy escénica de la sabana. Esta opción resulta especialmente atractiva para quienes buscan reducir el tiempo de traslado por ruta.
Los vuelos a Ngorongoro están a cargo de aerolíneas locales como Coastal Aviation, Flightlink, Regional Air y Auric Air, con aviones pequeños de entre 6 y 13 pasajeros.
El Cráter del Ngorongoro cuenta con 2 pistas de aterrizaje:
Ngorongoro Airstrip – llamada así por el cráter, se ubica sobre el borde del cráter, a unos 2.300 metros sobre el nivel del mar, cerca de la sede del Área de Conservación del Ngorongoro y de Ngorongoro Crater Lodge. Al llegar, podés comenzar el safari casi de inmediato.
Esta pista tiene una desventaja: la nubosidad constante. Por eso no hay vuelos regulares, solo vuelos chárter. Aun así, conviene tener en cuenta que incluso un chárter podría no recibir permiso para aterrizar, y tal vez sea necesario descender en la pista más cercana, en Manyara.
Aeropuerto del Lago Manyara se encuentra al sur del Cráter del Ngorongoro, a 1.260 metros sobre el nivel del mar. Tiene mucha menos nubosidad y recibe vuelos regulares. El aeropuerto opera principalmente vuelos hacia el Parque Nacional del Lago Manyara, pero también es conveniente para llegar a Ngorongoro. El camino desde la pista del Lago Manyara lleva alrededor de 1 hora y media.
Si decidís llegar a Ngorongoro por aire, Altezza Travel te ayuda a encontrar pasajes adecuados o a reservar un vuelo chárter. Nuestro chofer te llevará hasta el vuelo, y un guía te recibirá al llegar para comenzar el safari en uno de los destinos de fauna más interesantes de África.
Rinocerontes negros en el Cráter del Ngorongoro
Según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, el rinoceronte negro está actualmente en peligro crítico de extinción, es decir, al borde de desaparecer en estado salvaje. Aunque esta categoría resulta alarmante, la política de Tanzania para proteger a estos animales permite un optimismo prudente.
El investigador Dr. Wilfred Odadi, de la Universidad de Egerton, determinó que en la década de 1960 había alrededor de 100 rinocerontes negros en Ngorongoro. Para la década de 1990, los cazadores furtivos casi habían eliminado la población: sobrevivían apenas 11 individuos.
Por suerte, las autoridades del país reconocieron a tiempo la gravedad del problema y pusieron en marcha varios programas para recuperar la población de rinocerontes. El objetivo es aumentarla un 5% anual. Los rangers comenzaron a patrullar el área del cráter con regularidad, y los incidentes de caza furtiva fueron disminuyendo de forma gradual.
Con el tiempo, se sumaron al proyecto la Frankfurt Zoological Society, la International Rhino Foundation y el World Wildlife Fund (WWF). Los fondos aportados por estas organizaciones permiten proteger a los rinocerontes las 24 horas.
Como resultado, la cantidad de rinocerontes negros en Ngorongoro aumenta poco a poco. Hoy hay alrededor de 30 individuos.
Animales que no se encuentran en el Cráter del Ngorongoro
No hay jirafas ni guepardos en el Cráter del Ngorongoro. Estos animales pueden verse en el vecino Parque Nacional Serengeti, que la mayoría de los viajeros visita después de Ngorongoro.
¿Por qué no hay jirafas en el Cráter del Ngorongoro?
No hay jirafas en el Cráter del Ngorongoro debido a sus paredes empinadas, difíciles de atravesar para ellas, y a su vegetación, que no incluye los árboles altos de los que se alimentan. En el cráter predominan pastos y arbustos, insuficientes como fuente de alimento para las jirafas. Por eso, es más común encontrarlas en el vecino Parque Nacional Serengeti, así como en muchos otros parques nacionales de Tanzania.
Historia del Cráter del Ngorongoro en Tanzania
El Cráter del Ngorongoro se formó por una poderosa erupción volcánica hace 2-3 millones de años. Con el paso de miles de años, bosques y sabanas crecieron sobre el suelo volcánico rocoso, creando condiciones favorables para la vida de los animales y de los primeros humanos. En 1978, el profesor Leakey descubrió huellas fosilizadas en la zona de Laetoli, un indicio de que ancestros humanos bípedos habitaban Ngorongoro hace 3,7 millones de años.
Casi no existen registros confiables sobre la historia precolonial de Ngorongoro. Se sabe que, en la segunda mitad del siglo XVIII, tribus masái llegaron al cráter y desplazaron a los pueblos Datooga y Hadza, modificando así la dinámica local entre las personas y el entorno. Antes de la llegada de los europeos, los masái solían llevar con regularidad sus rebaños al cráter.
La situación cambió cuando Tanganica pasó a formar parte del Imperio alemán. La zona de Ngorongoro fue transferida al terrateniente Adolf Siedentopf. A partir de 1880, él fue restringiendo de forma gradual el acceso de las tribus locales a Ngorongoro. Siedentopf estableció grandes granjas en la futura Área de Conservación. No le interesaba el valor del cráter como monumento natural; Ngorongoro era visto solo como tierra cultivable para la colonia en expansión. Se construyeron muchos edificios agrícolas, y sus cimientos permanecen hasta hoy.
Después de la Primera Guerra Mundial, Tanganica pasó a ser un mandato británico. En 1928, el gobernador Donald Cameron aprobó la creación de una comisión que delimitó los futuros límites del Área de Conservación. En 1951, Ngorongoro fue declarado parte del Parque Nacional Serengeti y se prohibieron todas las actividades humanas. Se hizo una excepción con las tribus masái, autorizadas a ingresar con sus rebaños.
En 1959, Ngorongoro se separó de la administración de Serengeti y pasó a ser un Área de Conservación independiente, con un estatus similar al de un parque nacional y reglas estrictas definidas por la Ngorongoro Conservation Area Ordinance. En 1979, después de la independencia de Tanzania, la UNESCO declaró a Ngorongoro Patrimonio Mundial. Esto significa que la biodiversidad del Área de Conservación tiene un valor inmenso para toda la humanidad, y Tanzania está obligada a garantizar la seguridad y preservación de Ngorongoro. Como resultado, desde la década de 1980 se retomaron los intentos de reubicar a los masái fuera del territorio del cráter. Se pagaron compensaciones a las tribus que aceptaron dejar la zona de manera voluntaria.
Los Grzimek y Ngorongoro
Los conservacionistas Bernhard y Michael Grzimek hicieron una contribución significativa al desarrollo de Ngorongoro. Aunque su trabajo se asocia sobre todo con Serengeti, los Grzimek pasaron mucho tiempo en Ngorongoro, recopilando información sobre los habitantes del cráter.
En 1959, a los 24 años, Michael Grzimek murió trágicamente cuando su avioneta chocó contra un buitre, lo que le hizo perder el control y estrellarse. Fue enterrado ese mismo día en el borde del Cráter del Ngorongoro. 28 años después, su padre fue enterrado junto a él, y la autoridad de parques nacionales instaló una placa conmemorativa para los Grzimek. Este sitio puede visitarse durante un safari.
El Cráter del Ngorongoro hoy
Hoy, Ngorongoro tiene un estatus especial dentro del sistema de parques nacionales y reservas de fauna de Tanzania. Lo administra una autoridad propia, la Ngorongoro Conservation Area Authority. Todas las actividades humanas, excepto el turismo, están prohibidas. En el borde del cráter hay muchos lodges de lujo, con un nivel muy alto de servicio y confort. Un buen ejemplo es andBeyond Ngorongoro Crater Lodge.
Preguntas frecuentes
El Cráter del Ngorongoro y el Área de Conservación del Ngorongoro se encuentran en Tanzania, en África Oriental. Ngorongoro está en el norte de Tanzania, cerca de parques nacionales emblemáticos como Serengeti y Tarangire, lo que lo convierte en un destino ideal para safaris de fauna.
Filmar con drones en Ngorongoro está prohibido. El permiso para filmar con dron se concede solo a proyectos que beneficien al Área de Conservación, por lo general a equipos de documentales de fauna y, en ocasiones, a grandes proyectos turísticos de medios. Los viajeros que quieran filmar para archivo personal o los bloggers no recibirán ese permiso.
Las tardes y las mañanas son frescas en los lodges ubicados en el borde del cráter. Para que el safari sea más cómodo, asegurate de llevar un polar y una campera rompeviento liviana.
Para las salidas de safari, recomendamos el atuendo clásico: pantalón largo o shorts, más una camisa caqui u oliva. Evitá la ropa blanca: se ensucia rápido y termina cubierta de polvo. Cualquier calzado sirve, aunque unas zapatillas livianas serán más cómodas que las sandalias. Si pensás hacer caminatas en Olmoti o Empakai, vas a necesitar calzado de trekking.
Para más detalles, leé nuestro artículo sobre qué llevar a un safari.
Hay 2 teorías sobre el origen del nombre "Ngorongoro". La primera sostiene que el cráter recibió su nombre de la expresión masái "El-Nkoronkorro", que significa "regalo de vida". Según la leyenda, así llamaban los masái a los verdes pastizales de Ngorongoro. Antes de convertirse en Área de Conservación, practicaban allí el pastoreo tradicional, llevando sus rebaños al interior del cráter. Lamentablemente, esta práctica puede dañar el ambiente, por lo que fue prohibida para favorecer la conservación de la biodiversidad.
La segunda teoría propone una explicación más práctica: los masái cuelgan campanas del ganado, y estas producen un sonido parecido a "nkor-nkor".
El Cráter del Ngorongoro no forma parte de las Siete Maravillas del Mundo oficiales. Sin embargo, suele mencionarse como una de las "Siete Maravillas Naturales de África" por sus rasgos geológicos singulares, su abundante fauna y su importancia ecológica. Su reconocimiento por parte del Centro del Patrimonio Mundial de la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad también subraya su relevancia global.
