Parque Nacional Akagera
Akagera es el único parque de sabana de Ruanda donde se pueden hacer safaris clásicos en 4x4. Allí viven todos los integrantes de los Cinco Grandes: leones, leopardos, elefantes, búfalos y rinocerontes, además de decenas de otras especies de fauna africana.
La visita a Akagera se combina fácilmente con viajes a los parques nacionales Volcanoes y Nyungwe, conocidos por el trekking para ver gorilas y chimpancés.
¿Dónde queda Akagera?
El Parque Nacional Akagera se encuentra en el este de Ruanda, junto a la frontera con Tanzania. Está a solo 110 km del Aeropuerto Internacional de Kigali, adonde llegan todos los vuelos internacionales. El viaje por ruta lleva unas 2 horas.
Fauna de Akagera
El Parque Nacional Akagera fue creado en 1934, pero hace apenas 15 años tenía un aspecto muy distinto. A mediados de la década de 1990, en medio de la guerra civil y el genocidio, el parque estuvo cerca de desaparecer. Personas refugiadas se asentaron en la zona, se talaron bosques para agricultura y pastoreo, y la caza furtiva se extendió. Los leones y los rinocerontes desaparecieron por completo.
La situación cambió de forma drástica en 2010, cuando el Rwanda Development Board comenzó a gestionar Akagera junto con la organización internacional de conservación African Parks. Se construyó una cerca de 120 km a lo largo del límite occidental, mientras equipos especializados reforzaban las patrullas aéreas y terrestres. Desde entonces, la cantidad de grandes mamíferos pasó de menos de 5.000 a más de 13.000. Hoy, todos los Cinco Grandes vuelven a vivir en Akagera: los leones regresaron en 2015, seguidos por rinocerontes negros y blancos entre 2017 y 2021.
Akagera también alberga jirafas, cebras, hipopótamos y cocodrilos del Nilo, además de babuinos, monos, hienas, chacales y servales. Entre sus 11 especies de antílopes, los impalas, topis y elands son algunos de los más fáciles de ver. Las aves son igual de diversas, con casi 500 especies registradas en el parque.
¿Cuál es la mejor época para visitar Akagera?
No hay un mal mes para hacer safari en Akagera. Ruanda está casi sobre el ecuador, por lo que el clima se mantiene agradable durante todo el año. Lo que cambia de una temporada a otra es, sobre todo, la cantidad de lluvia. Incluso los meses más húmedos tienen sus ventajas.
Enero cae dentro de la temporada seca corta: llueve poco, el pasto está bajo y la visibilidad es buena. Los animales de la sabana, en especial elefantes, búfalos, cebras y antílopes, son fáciles de encontrar cerca de las fuentes de agua. Es probable que los leones estén en las inmediaciones, mientras que los hipopótamos y cocodrilos se ven en los lagos. Resultan especialmente fáciles de observar durante una salida en barco por el Lago Ihema.
Fines de diciembre y comienzos de enero marcan la temporada turística alta por las fiestas de Navidad y Año Nuevo. La cantidad de visitantes baja en la segunda mitad de enero y en febrero, pero conviene reservar el safari y los lodges con bastante anticipación.
Febrero es el punto más alto de la temporada seca corta. A medida que el pasto se seca bajo el sol, la sabana toma un tono amarillo. Como en enero, los animales son más fáciles de encontrar cerca de ríos y lagos, adonde se acercan a beber.
Es un buen mes tanto para salidas de safari como para paseos en barco, especialmente para quienes observan aves. La temporada de anidación comienza en una pequeña isla en medio del Lago Ihema, donde se pueden observar miles de cormoranes, garzas, cigüeñas e ibis hasta julio.
Marzo suele considerarse parte de la temporada larga de lluvias, aunque preferimos verlo como un mes de transición. La sabana se vuelve verde de forma gradual, las lluvias llenan charcas temporarias y los animales se dispersan por todo el parque, por lo que es posible encontrarlos casi en cualquier lugar.
La cantidad de visitantes baja de manera notable en la segunda mitad del mes, y muchos lodges empiezan a aplicar buenos descuentos. La desventaja es que, en los meses lluviosos, resulta más difícil planificar actividades como paseos en barco y vuelos en globo aerostático, ya que el clima puede interferir. Las salidas de safari, en cambio, se realizan todos los días.
Abril es el mes más lluvioso del año, aunque la lluvia suele empezar por la tarde. Para entonces, los viajeros ya volvieron al lodge para almorzar y descansar después del safari de la mañana.
El pasto alto hace que sea más difícil ver animales pequeños, pero todavía se pueden observar elefantes, jirafas, cebras, leones, búfalos y otros animales grandes desde la distancia. Los safaris también son muy tranquilos en esta época del año, con pocos visitantes, y los precios son más bajos.
La primera mitad del mes sigue siendo lluviosa, pero las precipitaciones disminuyen hacia fines de mayo. Aun así, el parque recibe pocos visitantes, lo que lo convierte en un buen momento para una escapada tranquila y apartada.
Todavía se pueden encontrar animales grandes en todo el parque. Quedan muchas charcas temporarias, por lo que los animales aún no necesitan acercarse a los lagos.
Junio marca el comienzo de la temporada seca larga, el momento clásico para hacer safari, por lo que empieza a aumentar la cantidad de vehículos turísticos en la sabana. El pasto se seca de forma gradual y queda más bajo, mientras la visibilidad mejora. En la parte norte del parque, por ejemplo, es fácil ver leones y, con algo de suerte, rinocerontes blancos en las llanuras abiertas. Los rinocerontes negros, en cambio, suelen verse entre vegetación más densa y con mayor frecuencia en el sur.
Elefantes, jirafas, cebras y antílopes tienden a mantenerse cerca de las fuentes de agua. También es habitual encontrar allí hipopótamos y cocodrilos.
Es el punto más alto de la temporada seca, con días cálidos y a veces calurosos, noches frescas y excelente visibilidad. Los animales son fáciles de encontrar alrededor de los lagos, por lo que en 1 o 2 días puede ser posible ver casi todos los Cinco Grandes. El más esquivo es el leopardo. Es solitario y nocturno, y las estimaciones sobre su población en el parque van de 15–20 a 80–100 individuos.
Julio es uno de los meses con más movimiento del año, no solo para los safaris en Akagera, sino también para el trekking de gorilas de montaña y chimpancés en otras zonas del país. Si estás planificando un viaje para este período, reservá permisos, lodges y programas de safari con la mayor anticipación posible.
Ruanda sigue en la temporada seca larga, y las condiciones son muy similares a las de julio: el pasto está seco y bajo, el clima es soleado y despejado, y los animales se concentran alrededor del agua. Si querés sumar algo distinto al viaje, agosto es un buen momento para un vuelo en globo aerostático o un paseo en barco por el Lago Ihema. Desde el agua, se ven con facilidad cocodrilos, hipopótamos, elefantes, búfalos y otros animales de la sabana acercándose a beber.
Septiembre es el último mes seco antes del regreso de las lluvias. El aire seco y el pasto bajo permiten ver incluso animales más pequeños desde la distancia. Encontrarlos también resulta relativamente sencillo, ya que la fauna de la sabana continúa concentrándose alrededor de las fuentes de agua.
El parque todavía recibe muchos viajeros en la primera mitad de septiembre, pero la cantidad de visitantes baja de forma gradual durante la segunda mitad, a medida que se acerca la temporada de lluvias.
Ruanda entra en su temporada corta de lluvias en octubre. Los primeros chaparrones asientan el polvo, llenan las charcas y cubren la sabana de verdes nuevos. Los animales se dispersan por todo el parque y pueden aparecer casi en cualquier lugar, mientras que en los caminos hay muchos menos turistas. Es uno de los mejores períodos para viajeros que buscan ahorrar y disfrutar de un safari más apartado.
Las condiciones climáticas de noviembre son muy parecidas a las de octubre: el parque está verde, hay pocos visitantes y los precios son más bajos.
Todavía se pueden ver animales grandes, como elefantes, jirafas, búfalos y cebras, desde la distancia, mientras que los animales más pequeños, incluidos los grandes felinos y los antílopes, pueden resultar más difíciles de detectar entre el pasto alto. En noviembre también comienzan a llegar aves migratorias. Se reproducen en Europa y Asia, y pasan el invierno en África.
La primera mitad de diciembre todavía puede ser lluviosa, pero hacia mediados de mes comienza la temporada seca corta. Es uno de los mejores momentos para disfrutar de paisajes verdes y, a la vez, de condiciones más cómodas para el safari.
La cantidad de visitantes empieza a aumentar, con el pico alrededor de las fiestas de Navidad y Año Nuevo. Los permisos y lodges para este período suelen reservarse con 6 meses o más de anticipación.
Cómo sumar variedad a tu safari en Akagera
Un safari clásico en Akagera consiste en una salida diurna en vehículo por la sabana. Pero el parque y su fauna también se pueden observar desde el agua, desde el aire y después del atardecer.
Safari en barco por el Lago Ihema
Vuelo en globo aerostático
Safari nocturno
Preguntas frecuentes
¿Qué animales viven en Akagera?
El parque alberga a todos los integrantes de los Cinco Grandes de África: leones, leopardos, elefantes, búfalos y las 2 especies de rinoceronte, negro y blanco. En Akagera también viven jirafas, cebras, 11 especies de antílopes, hipopótamos, cocodrilos, hienas, servales, primates y casi 500 especies de aves.
¿Vale la pena visitar el Parque Nacional Akagera?
Sí, sobre todo si tenés previsto hacer trekking para ver gorilas o chimpancés en los parques nacionales de los Volcanes y Nyungwe. Desde Kigali, la capital de Ruanda, se llega a Akagera en apenas 2 horas de manejo. En safari, es posible avistar una amplia variedad de fauna emblemática de África.
¿En qué distrito se encuentra el Parque Nacional Akagera?
El Parque Nacional Akagera se encuentra en el este de Ruanda, en la Provincia Oriental, justo en la frontera con Tanzania. El acceso sur del parque está a solo 110 km de Kigali.
¿Cuál es el atractivo del Parque Nacional Akagera?
Es el único parque de sabana de Ruanda y escenario de uno de los proyectos de restauración de fauna más exitosos de África. En menos de 15 años, la cantidad de grandes animales aumentó de 5.000 a 13.000, y las poblaciones de leones y rinocerontes, que habían desaparecido, fueron recuperadas con éxito.
¿Cuándo visitar el Parque Nacional Akagera?
Las temporadas secas, de junio a septiembre y de diciembre a febrero, se consideran los momentos más populares para hacer safari. Durante estos meses, el pasto está más bajo y los animales se concentran alrededor de ríos y lagos. En las temporadas de lluvias, en cambio, la sabana se vuelve verde y exuberante, los animales aparecen casi en todas partes, hay menos visitantes y los lodges aplican descuentos.
